"La mujer es, reconozcámoslo, un animal inepto y estúpido aunque agradable y gracioso." Erasm

"La mujer es, reconozcámoslo, un animal inepto y estúpido aunque agradable y gracioso."  Erasm

Punto y coma.

De pronto olvido que es necesario contar con una pluma y una hoja a la mano.

En los momentos más vulnerables se desenmarañan mejor las ideas; será también que es de noche y no hay mas sonido que el de perros discutiendo, comunicándose a ladridos.

El lenguaje; me maravilla el potencial que encuentro en pocas personas (y del que carezco) para encontrar el corazón de la palabra misma y extraer la sustancia mas integra en un verso (átomo).
La palabra; algo he aprendido, me desilusiona la palabra trillada, en especial cuando de transmitir el sentimiento se trata, y la ajena, que viene a ser lo mismo, y es que por suerte me enseñaron muy bien eso.
Me alegro de saber que estoy debidamente influenciada –sobra decir que todos lo estamos-, posiblemente no me ocupe de nada como debería, pero por fortuna (la fortuna) y más que por fortuna porque lo he buscado procuro mantener un modesto equilibrio en todo lo que abarco.
Hablando del hemisferio derecho, y precisamente de las pasiones, las encuentro tan frágiles, incorpóreas y con tanto poder de convencimiento para nublarnos la mente y absorbernos por completo, a veces pienso que están muy seguras de si mismas (ingenuas); y por supuesto que no me refiero al amor.
El amor; casi como una sombra perenne, creo que en verdad nunca se marcha, ni se agota, solo toma una postura diferente cuando ya no es requerido (como si en verdad pudiera dejar de serlo).
El poeta; que difícil la tienen, nunca elegiría seguirlos, ni podría llevar su paso y sin embargo les guardo una envidia terrible, les admiro.
Hoy me siento valiente, podría incluso fascinarme con cualquier trivialidad de la que fuera yo correspondiente.